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Un lugar en el mundo

Cada uno guarda en la memoria un lugar que sobresale en la trastienda de los recuerdos. He sido tan veleta que nací en el Norte, he vivido toda mi vida en el Centro y soy del Sur porque allá están, a poco que se escarbe en la arena de algunas playas, las huellas de mi felicidad. En mi Almería, en mi Málaga, en parte también en ese Cádiz que siempre quedaba tan lejos. 

Isleta del Moro Genoveses_

Nunca he sido de mucho viajar pero cuando conocí la cala de Mónsul me asombré de mi sabiduría ¿Para qué ir más allá cuando se ha encontrado el paraíso? He pasado tantas horas sentado frente a ese mar tranquilo, he recorrido tantos kilómetros detrás de esa toalla que se llevaba el Levante o el Poniente casi hasta Tánger, he vivido momentos tan iSan Josenolvidables en este lugar que, seguramente, los habrá mucho más bellos o sobrecogedores pero pocos o ninguno para mi tan queridos. Cada cierto tiempo regreso para comprobar que no se ha ido. Una vez fui acompañado de mi perro Bruno al que sorprendí excavando tal agujero en la arena que, de no haber estado atento, hubiera tenido que ir a buscarle a Sidney. Conocí Almería por amor. Lo mismo que Málaga. Y ese mismo viento me llevó alguna vez a Zahara o, ya en un tiempo más cercano, de vuelta a esa mi Almería. Se diría que, sin proponerlo, se cerrara un círculo que, como una bendita condena, me lleva de nuevo y espero que algún día sea para siempre a esa tierra prometida. Sólo quien lo vive sabe de esa alegría que te contamina el cuerpo cuando uno atisba las primeras pitas, las chumberas, las lomas de ese paisaje que parece tan inhóspito y a mi se me hace tan entrañable. Hace veinte años que llegué por vez primera a San José. Desde entonces se quedó dentro de mi. Como ahora Mojácar o como antes fue, de otro modo, Estepona o una tarde tan luminosa como ventosa en la playa gaditana de Bolonia. Si es cierto que cada uno tiene un lugar en el mundo no está mal por empezar por saber dónde está. Y toda la geografía de mis mejores recuerdos se ubica de Despeñaperros hacia abajo.

Monsul Sen Jose
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